Las cuarentenas que supimos conseguir

Las cuarentenas realmente existentes fueron los barros que supimos conseguir en base a los lodos que amasamos antes. ¿Cuánto hay de nuevo? La ruptura con la rutina y sus certezas que, aunque tediosas e injustas, son tranquilizadoras al fin. El miedo a la muerte más democrático del que tal vez se tenga registro. Pero solo el miedo, la muerte nunca es democrática. ¿Cuánto de viejo? Casi todo menos la normalidad que, aunque opresiva y asfixiante, es conocida.

A por la dignidad

La aparición del COVID-19 le dio centralidad a un problema neurálgico de las sociedades actuales: la desigualdad. Los gobiernos populares deben plantearse medidas económicas y políticas, tanto para enfrentar al virus como para asegurar la dignidad de los más vulnerables.