Hablemos de religión, de política y de golpe de Estado
Un referente político boliviano elegido por nadie llega en un patrullero al Palacio de gobierno y se arrodilla para la foto con una biblia y un pedido de renuncia. Luis … Leer más
Un referente político boliviano elegido por nadie llega en un patrullero al Palacio de gobierno y se arrodilla para la foto con una biblia y un pedido de renuncia. Luis … Leer más
¿Qué hay en común entre lo que está pasando en los distintos países latinoamericanos? Es la pregunta fundamental para entender qué está sucediendo en América Latina. El golpe de estado en Bolivia confirma lo que se viene expresando en Brasil, Argentina, Ecuador, Perú y Chile.
Un entramado de significaciones rodea al concepto democracia, que se ha convertido en un escenario de disputa semántica fundamental. Reseñaremos dos aspectos: el primero, relacionado con el par antagónico izquierda-derecha, nos remite a lo esencial de cada uno de estos posicionamientos dentro de la geografía política; el segundo, más propiamente histórico, nos acerca el concepto de democracia y sus orígenes.
¿Hay un momento populista en Chile? ¿Cómo pensar lo que está sucediendo incorporando a los afectos en la mirada? La política en medio del acontecimiento, y la política en el post-acontecimiento: impugnación y orden. ¿Puede surgir una experiencia nacional-popular de este proceso de movilizaciones?
Este domingo no sólo se definió una elección, se rechazó en las urnas un modelo de país. El proyecto neoliberal que había vuelto a gobernar el 10 de diciembre de 2015 tropezó con sus propias limitaciones y con una fuerza política que supo canalizar esas broncas en un gran frente electoral. Sin embargo, la disputa por la hegemonía sigue latente. ¿Qué expresa la contienda electoral? ¿Podemos hablar de una derrota total del neoliberalismo o la batalla política sigue?
Tras el esperado triunfo del Frente de Todos, las usinas de opinión del macrismo elaboraron dos respuestas para condicionar a las nuevas autoridades. Por un lado, que en apariencia Macri perdió, pero en realidad habría ganado. Por otro lado, que Alberto y Cristina ya están en plena tensión interna. Grieta not dead.